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Adiós, inversiones 2015

Llega diciembre y con él, la esperanza de renovar deseos y, de paso, hacer un recuento de los propósitos que logramos cumplir. Pero también de aquellos que quedaron en el olvido.

En materia de inversiones y finanzas muchos de nosotros, seguramente, nos propusimos a inicios de este año lograr que nuestra cuenta bancaria aumentara considerablemente. Algunos lo lograron, otros no.

Hace unos días platicaba con un viejo colega, quien me presumió que él sí lo había logrado. La idea, me contó, surgió de su interés por “prestarle” su dinero a las empresas para que crecieran. No quise cortarle la inspiración, pero él simplemente me hablaba de una inversión. Así de sencillo.
Él fue quién me explicó cómo había entrado en un mundo donde, según sus palabras, hay una especie de magia que te ayuda a que tu dinero vaya creciendo mientras tú te dedicas a trabajar.

Un comienzo dudoso

Los primeros meses, me dijo, fueron un tanto difíciles porque nunca había puesto mi dinero en las manos de otras personas. Aunque la realidad era distinta: el banco utilizaba su dinero para prestarlo a otras personas, eso sí, sin que él se diera cuenta ya que no recibía ninguna ganancia. O, de recibirla, ésta era mínima.
Pero la incertidumbre acabó al finalizar el primer mes, fecha en que recibió su primer estado de cuenta. En él, venía detallada toda la ruta que había seguido su dinero para hacerlo ganar. Después de eso, recuperó la calma. Y aunque vio en algunos meses pequeñas minusvalías, el sentimiento y el balance de su cuenta eran positivos. Claro, no todo era miel sobre hojuelas, pero prefería eso a guardarlo en casa. Eso sí le generaba estrés.

Hagamos cuentas juntos

Esta historia podría parecer sacada de una revista de empresarios exitosos. Pero no, es la de un inversionista que decidió tomar el control de su dinero. Eso, precisamente, es lo que aleja a muchas personas del mundo de las inversiones. Piensan que su efectivo estará en un lugar desconocido, sin saber que éste está monitoreado las 24 horas por equipos de profesionales que tienen una misión: hacerlo crecer de manera exponencial.
Pero ese no es el principal problema que enfrentan (mos) todos aquellos que dudan (mos) en invertir. El verdadero es que desconocen que una inversión es una manera para que nuestro dinero encuentre el escenario idóneo para explotar, al máximo, su potencial.

Deseo de fin de año

Sí, en materia macroeconómica, el 2015 fue un año volátil, especialmente para México. Reducción en el precio del petróleo, volatilidad cambiaria durante la mayor parte del año, y algunos sucesos políticos, fueron los principales factores que pudieron hacer ver que las inversiones eran peligrosas. Sin embargo, la realidad es otra: los inversionistas que comienzan a hacer “un corte de caja” están satisfechos con las ganancias que han recibido a lo largo del año, siempre pensando en un plazo largo, que los ayude a recuperarse de posibles minusvalías.

Tomar la decisión de comenzar a invertir solo depende de algunos factores. El primero: ser ordenado y disciplinado con nuestras finanzas. El segundo: dejar que alguien que conoce el entorno sepa dónde poner nuestro dinero para hacerlo crecer. El tercero, pero no por eso el menos importante, siempre tener la visión de que dejar de gastar hoy, tendrá un sinfín de beneficios en el futuro.

Un experto puede ayudarte a que le des la bienvenida a tu 2016 financiera de la mejor manera. Contáctalo aquí

 

Por Jesús Franco

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