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Subieron las tasas… ¿y ahora qué sigue?

El panorama es incierto, pero los inversionistas deberán estar al tanto de los próximos anuncios de la Fed en marzo sobre el alza de tasas para sortear de la mejor manera lo que pudiera venir en este 2016.

Migración de capitales, inflación y apreciación del dólar son algunas de las consecuencias que podría traer una mayor alza a las tasas de interés; sin embargo, los especialistas coinciden en que la Fed podría tomarse todavía unos meses en realizar otro ajuste o hacer estos cambios de manera más diferida.

El alza de las tasas de interés por parte de la Fed se percibía ya desde hace algunos meses, luego de un contexto económico mundial complicado. Ha sido entonces que la Fed se vio motivada a incrementar sus tasas de interés y el Banco de México, de manera afín, siguió la misma alza en la tasa líder en el país.

En opinión de los expertos

El alza de tasas significa un encarecimiento del costo de fondeo y también en movimientos a la curva de tasas en México. “Es muy posible que este contexto un tanto oscuro que se tiene en Estados Unidos y China se traduzca en un diferimiento en las alzas subsecuentes que se esperaban. Esto no quiere decir que no vayan a subir, pero quizás si se veía ya en este primer semestre otra subida es posible que sea menor o que no se lleve a cabo”, opina Nicolás Olea, socio líder de asesoría en Administración de Riesgos Financieros de KPMG de México.

De igual manera opina Laura G. Zúñiga, coordinadora de la Licenciatura en Finanzas y Contaduría Pública de la Universidad Anáhuac México Norte, que aunque reconoce difícil pronosticar lo que sucederá en los siguientes meses, basada en el comunicado de la Fed, considera que no elevarán las tasas en estos próximos meses pues también estarían afectando el crecimiento de la economía americana. “Si el consumo es caro para la gente, dejarán de consumir y la Fed es cuidadosa en eso. Esperaría que en los próximos meses no hubiera más alzas. A partir del verano, pudiera ser que se realice otra alza.”

De continuar con el alza en las tasas de interés, esto seguirá encareciendo el costo de fondeo y puede llegar un momento en que los intermediarios deban reflejar en los acreditados esas nuevas tasas, explica Nicolás Olea. En el caso de portafolios como las AFOREs, que son los mayores administradores de recursos en el país, si no se dan las alzas seguirán presentando desempeños positivos con sus portafolios de tasas fijas; pero si sucede al contrario, el valor de mercado de esos títulos a tasas fijas perderán valor y, por ende, experimentarán minusvalías de valuación.

¿Y qué implica el alza de tasas?

Asimismo, el alza de tasas va a fortalecer más la posición del dólar, y no sólo contra el peso mexicano, sino contra todas las demás economías. “El dólar se ha apreciado tanto que también podría empezar a dañar y encarecer las exportaciones americanas. Las exportaciones que se hacen de bienes denominados en dólares por parte de las empresas americanas se encarecerá y las inversiones previstas en reposición de bienes de capital de origen americano también se difieren. Con un dólar muy caro, el costo de reposición se encarece y quienes iban a adquirir estos bienes tratarán de posponer su decisión de compra”, explica el socio líder de asesoría en Administración de Riesgos Financieros de KPMG de México.

Este contexto económico está retrasando muchas decisiones, especialmente aquellas en relación a la reposición de capital y a nuevas inversiones. “Si siguen trascendiendo paridades tan altas puede llegar el momento en que van a llegar a los precios y podrían impactar los niveles de inflación que hasta ahorita han sido funcionalmente bajos en México. Y eso se traducirá en alza de precios al consumo”, puntualiza Nicolás de KPMG.

Estos movimientos han causado también la migración de capital de las economías emergentes de regreso hacia Estados Unidos. “Las inversiones que tenían fundamentales basados en commodities, como Brasil, Perú, Colombia, han vuelto a Estados Unidos y obviamente buscan la convertibilidad a dólar, esto provoca también que la demanda por el dólar se exacerbe”, asegura Nicolás Olea.

“Si la Fed sube la tasa, el Banco de México va a tener que seguirla subiendo. Si no lo hace así, mucho del capital extranjero va a preferir regresar a Estados Unidos a invertirse. Eso le trae problemas México no solo por la falta de dinero, sino por que provoca que se eleve el tipo de cambio. Cuando este capital se retira del país, se retira en dólares y por simple ley de la oferta y la demanda, al haber menos cantidad de dólares en el país el tipo de cambio sube. Una manera de tratar de mantener un tipo de cambio estable es compensar a ese inversionista global con una tasa que sea más atractiva de la que ofrece la Fed”, explica Zúñiga, de la Universidad Anáhuac México Norte.

Debemos tener en cuenta que Estados Unidos se está convirtiendo en una locomotora y que estamos favorecidos por su cercanía y nuestra relación, pero su fortaleza lo hace muy atractivo para otras economías que quieren también participar del crecimiento americano. Las paridades les están dando mucha competitividad a otros países para potencialmente sustituir a México como proveedores de Estados Unidos. “Por ello, estamos en una situación de cautela, en espera de que los fundamentales económicos retomen su curso. Quizás el ritmo en el que la Fed suba las tasas no sea el mismo o difiera un poco el alza y esto favorezca un poco que el peso busque niveles más apropiados en su paridad”, concluye Olea.

Ante esta situación, Zúñiga considera que “es una buena oportunidad de financiarse a tasas bajas, dado que la expectativa es que siga subiendo la tasa. Y esperar a que la tasa suba para invertir el dinero a una tasa más alta”.

 

Por Macarena Quinzaños

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