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Deportes de lujo...y para inversionistas

Disciplina, concentración, trabajo en equipo, pero también tiempo con uno mismo son las razones por las que hacer un deporte funciona para inversionistas. 

Muchos de ellos, por su estilo de vida suelen enfrentar presiones al ser su dinero, o el de otras personas, el que está en constante movimiento en el mercado o en el sueño de emprendedores. Por eso necesitan encontrar las actividades deportivas que los ayuden a sacar el estrés que acumulan en el día a día.

Los 1,900 metros a nado, 90 kilómetros de bici y 21 kilómetros corriendo que realiza en cada triatlón de medio IronMan, Camilo Kejner, Managing Partner del fondo de inversión Angel Ventures Mexico, lo ayudan a encontrar el espacio idóneo para despejar su mente.

Soy corredor de maratones desde hace 15 años y me sirve tanto en el ámbito laboral, como en el familiar”, dijo Kejner a The Visionary. Su entrenamiento empieza temprano cada día. Cuenta que por un lapso de una o dos horas, está solo con su pensamiento, tiempo que le permite procesar la información que necesita responder en el día. “Me siento listo para arrancar con energía”, asegura.

Concentración maratónica

En palabras de Kejner, manejar un fondo de inversión de alto riesgo, que apuesta por proyectos de emprendedores, implica reuniones de seis horas, días complejos y largos, que requieren una concentración que el entrenamiento le provee.

Cuando hago el IronMan son cinco o seis horas en bici, solo y sin música. Es un espacio para imaginar las posibilidades de los proyectos. En el ejercicio y en las inversiones 95% del éxito radica en la mente. La calidad del trabajo que uno hace es directamente proporcional a la fortaleza mental”, explica.

Si bien hacer un triatlón es una tarea en solitario, al momento de nadar, pedalear y correr, hay detrás un trabajo en equipo que también refuerza actitudes benévolas para las cuestiones laborales de un inversionista.

Para Kejner es emocionante realizar el viaje previo a la competencia con quienes comparten su pasión por el deporte, e incluso muchos de ellos, también inversionistas, con quienes estrecha lazos laborales en cada triatlón.

Disciplina de impacto

Si algo comparten los inversionistas en su estilo de vida es que su día comienza realmente temprano, pues sólo así son capaces de entrenar antes de que los mercados abran.

Para Rodrigo Alemán*, su día perfecto comienza a las 5:30 am para hacer una hora y media de gimnasio o yoga. Cuando le pregunto por qué realiza estas actividades, su respuesta es tajante: lo ayudan a relajarse.

Sin embargo, su gran pasión es la bicicleta de montaña, aunque también, en menor medida, el Kayak y el Golf.

Alemán asegura que la adrenalina que le provocan actividades como la bici de montaña y el kayak, que además lo conectan con la naturaleza, es similar a la que le genera su portafolio de inversiones, conformado por algunas apuestas de alto riesgo.

Por su parte, el Golf le brinda concentración y compañerismo. “Te da ideas en común con otras personas, te vinculas con ellos a través del deporte y te crea disciplina, necesaria también al momento de invertir”, dijo Alemán a The Visionary.

Es más estresante cuando los mercados se complican, cuando van lento necesitas comunicación con tu equipo, eso lo aprendes y practicas cuando haces deporte también”, comentó.

Para estos inversionistas, el deporte, además de ayudarlos a quitarse un poco de presión, les ha enseñado nuevos caminos para generar estrategias y habilidades, que han puesto en práctica en el mundo financiero.

 

Por Claudia Abascal.

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